La miel es el producto alimenticio que se obtiene de las abejas melíferas par- tiendo del néctar de las flores o de secreciones provenientes de las partes vivas de las plantas o que se encuentran en estas, que las abejas recogen, transforman y combinan con sustancias específicas propias, almacenándolo y dejando madurar en los panales de las colmenas. Este producto alimenticio puede ser fluido, denso o cristalizado.

Es un producto con inmensas cualidades alimenticias, también es un regalo que nos hace la naturaleza en términos de su poder curativo, debido a que las propiedades terapéuticas, bien conocidas desde la antigüedad.

¿Cómo adquirir una buena miel?

Criterios de compra Tal como el lector quizá ya lo sepa, las características de la miel pueden ser muy variables ya que dependen, en principio, del tipo de flores o plantas de las que la abeja ha extraído el néctar. Tal como se puede apreciar un poco más abajo en el tópico “Tipos de miel”, cada flor da origen a una miel con distinta características y propiedades. Sin embargo, aún así, podemos ofrecer al lector pautas generales para que sepa qué tipo de producto está adquiriendo cuando de comprar miel se trata.

El color

Dependiendo de las sustancias colorantes que presente el néctar (tales como el hierro, el manganeso y las sustancias coloidales) el color de la miel oscilará entre un castaño muy oscuro y un ámbar claro. Vale destacar que, cuanto más oscura es una miel, más abundante en sales minerales resulta y, por lo tanto, más nutritiva.

La viscosidad y humedad

La consistencia de la miel varía en relación a la cantidad de agua que posee, los coloides contenidos en ella y la temperatura. Sin embargo, es necesario advertir que cuando la miel es extremadamente ligera en cuanto a su consistencia, segura- mente está adulterada con agua. Eso le quita calidad y nutrientes y la deja más expuesta a sufrir un proceso de fermentación. Tal como se mencionó anteriormente, una miel de buena calidad no debería exceder el 17% de agua.

Cómo conservarla

Debido a una acción sinérgica entre la baja humedad que contiene (lo que impide que las levaduras aerotransportadas puedan prosperar) y su alta concentración de azúcares que mata a las bacterias a través de un proceso denominado lisis osmótica, la miel, al igual que los dulces y las frutas en almíbar, se conserva por un tiempo prácticamente indefinido, esto es, no se echa a perder. Sin embargo, existe una serie de precauciones a tomar para su almacenamiento de modo tal que conserve todas sus propiedades, a saber: •Guardarla en recipientes bien tapados, preferentemente de porcelana o vidrio oscuro, de modo tal de evitar la acción de la luz que puede destruir ciertas vitaminas.

•Por la misma razón, no resulta recomendable comprar miel que se encuentra expuesta en un lugar luminoso dentro del comercio, especialmente si está envasada en frascos transparentes o claros.

•Conservarla en un lugar fresco y seco.

El Libro de las Abejas

El Libro de las Abejas: 1 (Ecología)

🐝 Sobre las humildes y trabajadoras abejas descansa una gran responsabilidad: son fundamentales en nuestras vidas porque son las encargadas de polinizar las plantas que nos sirven de sustento, una tercera parte de los cultivos mundiales depende de su labor y, por tanto, si colapsa la colmena, colapsa el mundo.

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